Conozco a gente que ha vivido fuera varios años y en algún momento ha tenido, no sé bien cómo, la certeza de que su tiempo allí se había terminado. Es increíble la seguridad con que estas personas comparten comigo este momento. Ellas relatan no tener dudas de que era hora de volver a casa, y se muestran contentos con la decisión tomada. Los aprendizajes, amistades y conocimientos, eso sí, se los llevan con ellos “en la maleta”. Llamaremos a esta situación, por llamarla de alguna manera, de “Situación A”.
Entre estos dos extremos, están personas como yo: gente normal y cotidiana que, felizmente o infelizmente, tenemos dudas. Dudas sobre dónde queremos estar, porque tenemos más de una opción que aparentemente nos pueden hacer felices. Dudas porque la “vuelta a casa” es una posibilidad siempre acogedora y segura, pero el “lanzarse por el mundo” nos llena los ojos y nos deja con ganas de conocer siempre más. Esta será nuestra “Situación C”.
Admiro a la gente que ha tomado la decisión de estar dónde quiere estar. Más que eso: admiro la gente que vive feliz y desfruta de la decisión tomada. Porque el acto de eligir puede parecer demasiado complejo, delicado y a la vez doloroso, pero lo más interesante es lo que viene después de la decisión, es decir, la vida que tienes por delante como consecuencia de esta decisión.Por los sitios donde he pasado he conocido a personas en las situaciones A, B y C. Estas situaciones no son eternas y inmutables, porque uno siempre puede, en algún momento, cambiar de opinión y pasar de la situación A a la B, o de la C a la B, o cualquier otra posibilidad.
Todo es dinámico y los cambios son muchas veces inevitables. Y si es así, lo mejor quizás sea vivir de la mejor manera posible, independiente de la situación en que te encuentres.

1 comentario:
Vivir es tomar decisiones y tomar decisiones es, a su vez, dudar y decidir.
Si dudas es porque estás viva, porque quieres vivir y disfrutar de la vida.
Tener miedo ante una decisión es muy normal, muy humano, pero no debemos dejar que el miedo tome las decisiones en nuestro lugar.
Sabes donde me tienes para poder afrontar el miedo juntos.
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