domingo, 13 de septiembre de 2009

Vacaciones en Brasil

Estoy tensa. Sé que es algo un poco tonto, pero no puedo controlarme: siempre me pongo un poco nerviosa antes de un viaje largo. Y mi viaje a Brasil es exactamente este tipo de viaje…
Tengo muchas ganas de irme. Después de pasar todo el veranito en el calor de Madrid y ver a todos los compis del curro ir y volver de vacaciones cada vez más morenitos, ahora ha llegado mi vez. Además, voy a ver a mi familia y parte de mis amigos, voy a la boda de mi hermana y mi chico va a conocer a mi país por primera vez. Son muchas cosas en un solo viaje…
Salvador - Bahía - Brasil

Ahora mismo me preocupa el tema de las maletas. Tengo que organizarme entre varios regalos, ropas, vestido para la boda, etc, sin superar el límite de equipaje. El tema es que en el vuelo internacional (vamos con una compañía aérea europea hasta Lisboa, y desde allí cogeremos un vuelo a Salvador de Bahia) el límite de equipaje es más amplio, pero en los vuelos internos de Brasil no - y es justo lo que nos va a pasar cuando cojamos el vuelo desde Salvador hasta mi ciudad natal, Vitória. Intentaré hacer milagro en los siguientes días, para meter lo máximo de cosas posible en las maletas…
Vitória - Espírito Santo - Brasil

El plan de nuestro viaje a Brasil es, en resumen, el siguiente: volamos a Salvador de Bahia (que en mi país llamamos solamente “Salvador”), que está en el Nordeste, y nos quedaremos durante 4 días. Luego volamos a Vitoria, mi tierra, que está en el Suroeste. Nos quedaremos 6 días (también necesito tiempo para gestionar cosas como renovar mi carnet de conducir, ir a mis médicos, etc), y después volamos a Rio de Janeiro. En la “Ciudad Maravillosa” (apodo por lo cual se conoce Rio) nos quedaremos 4 días, y luego nos toca volver a Vitória dos días antes de la fecha de la boda de mi hermana. La boda será en un sábado, y el lunes siguiente ya volveremos a Madrid.
Rio de Janeiro - Rio de Janeiro - Brasil

El tiempo va a ser poco para hacer todo lo que me gustaría. Seguro que no podré rever a muchos amigos, ni visitar a todos mis rincones favoritos, ni hacer los programas de la gente que vive allí. En este viaje voy más “en plan turista”, además de llevar conmigo a 3 “guiris” de España… Será una experiencia distinta de las otras veces que he vuelto a Brasil después de ya estar viviendo fuera de casa… Antes he ido sola y me quedé mucho más tiempo allí, pero ahora el plan es otro. A ver que tal esta nueva situación…

Tengo muchas ganas de irme, y ahora toca organizarme bien para sacar el mejor provecho posible de los 4 días que me quedan antes de viaje. Espero arreglarme bastante bien a punto de volver a escribir antes del “gran día”. Si no, ya escribiré a la vuelta – eso sí, llena de fotos super chulas y con muchas novedades que contar.

domingo, 30 de agosto de 2009

Verano en Madrid

Para muchos, el verano se acaba este finde. Especialmente para los que se fueran a la playa de vacaciones, la “síndrome pos vacacional” se hará notar especialmente mañana, lunes, por la mañana… Yo como todavía no me he ido de vacaciones, mañana será un día cómo otro cualquier…

Me voy a la boda de mi hermana en Brasil a comienzos de Octubre, así que cogeré vacaciones mediados de Septiembre. Durante este caluroso Agosto, pude escaparme un finde largo a Alicante (de viernes a lunes) y otro un pelín más largo (de viernes a martes) a Irlanda. En los demás días, además de trabajar - ¡y mucho! – estuve entre cines, teatros, cenas, descanso y piscina (por lo menos una vez a la semana, para el mantenimiento del bronceado…).

Ya sabéis que me encanta leer, así que también he invertido tiempo en algunos libros que tenía “en la cola” desde hace mucho. Siguen mis comentarios sobre lo que he leído en los últimos dos meses más o menos…
Primero he terminado de leer el tercer libro de la trilogía Milenium de Stieg Larsson, llamado “La reina en el palacio de las corriente de aire”. Los tres libros me han gustado bastante: hay partes que se hacen un poco lentas y con demasiados detalles, pero en general la lectura es ligera y engancha bastante. La intriga y las sorpresas se mantienen hasta el final en todos los libros, y algunos de los personajes se repiten en ellos, pero desde puntos de vistas distintos y siempre con novedades. Merece la pena leer a Stieg Larsson, aunque los libros pesen bastante para cargarlos de un lado a otro…Cómo me gustan las novelas históricas, me puse a leer un libro sobre la India que había comprado en el Día del Libro. Y la verdad es que “Pasión india”, de Javier Moro, me ha encantado. La historia de un maharajá indio que se enamora y se casa con una chica española pobre es descrita con tantos detalles que muchas veces me sentía como si pudiera visualizar el paisaje con mis propios ojos. La cultura discriminatoria en relación a las mujeres, las costumbres, los contrates entre las clases ricas y pobres y las sorpresas a lo largo de la narrativa están envueltas en una historia de amor, lo que hace su lectura muy ligera, a la vez que enseña mucho sobre las India de los años 30. El modo de escribir del autor me ha gustado muchísimo, así que tengo apuntado volver a leer otros libros suyos.He hecho un pacto conmigo misma de leer un libro en castellano y otro en inglés, para practicar ambos idiomas. Así que después de mi “viaje a india”, me ha tocó un “viaje” al Afganistán, leyendo “The Kite Runner”, de Khaled Hosseini (“Cometas en el Cielo”, en castellano). Yo ya había visto la película hacía más de 1 año y medio, pero como me gustó mucho al día siguiente compré el libro, y solamente ahora me lo he leído. La historia es triste pero muy bonita: dos amigos que crecen juntos, hasta que los sucesos de la vida les lleva a caminos distintos, pero no del todo separados. La narrativa aborda temas como amistad, la cultura en Afganistán, la pobreza, la lealtad, la culpa y las consecuencias de nuestros actos. Es una historia impactante que me ha hecho llorar algunas veces y para a pensar muchas más. Totalmente recomendable el libro (mucho más que la peli, que he vuelto a ver terminada la lectura del libro), así como otro libro del autor llamado “Mil Soles Esplendidos”.Bueno, eso de no irme de viaje me ha permitido leer más libros, así que seguiré comentando mis lecturas en el siguiente post. Y que se nos haga lleve la vuelta al curro mañana…

Leyendo en verano

A pesar del calor, la vida en Madrid sigue. Y un buen libro es siempre una agradable compañía tanto para el sol como para la lluvia. Sigo yo mi relato sobre los libros que he leído últimamente…

Cuando “Slumdog Milioner” ha ganado varios oscars a comienzos de este año, me quedé con la sensación de que la película estaba bien, pero que tampoco era para tanto. Pero, por recomendación de una amiga, he leído el libro “Q & A”, de Vikas Swarup, en lo cual fue inspirada la película, y la verdad es que la historia me ha encantado. Si hay una peli basada en un libro, lo que normalmente hago es leer el libro primero, para después criticar la película, atenta a lo que han cambiado y terminando siempre con la sensación de que el libro estaba bastante mejor. Mientras que la peli enfoca más el show, el libro trata más de las historias que va contando el protagonista sobre su infancia pobre en la india, y lo hace con tantos detalles, sencillez e ingenuidad que el programa de pregunta y respuestas se queda solamente como secundario. Me gustó mucho el libro, y casi se me olvidaba que el niño había ganado mucha pasta contestando a las preguntas: mi atención estaba en su vida personal.Algo de lectura ligera y poco seria de vez en cuando también me viene bien. “The trouble with single women” (la traducción sería algo como “El problema con las mujeres solteras”, pero desconozco si lo hay en castellano) es exactamente el tipo de libro que se le de manera rápida, pero que te engancha. La narrativa de Yvonne Roberts trata de varias mujeres en distintas situaciones: mujeres casadas e infelices con la boda pero orgullosas de mantener el “status” de casada, solteras buscando a cualquier precio un novio, solteras a las cuales les encantan hombres casados, soltera intentando convencerse a si misma de que no hay ningún problema en mantenerse soltera, las presiones de una madre para que su hija de más de 30 años se case lo antes posible, etc. Por detrás del humor, se abordan muchos estereotipos sobre la mujer moderna, sobre lo que la sociedad espera de ella y el precio que algunas pagan para ajustarse a ese modelo. Lectura entretenida y agradable.Ahora me apetece un libro más serio, y he empezado hace algunos días “Las Cenizas de Ángela”, de Frank McCourt. Haciendo zapping en la tele, he visto partes de la película, y me han dicho que el libro estaba mucho mejor. Ya he llegado a más de la mitad del libro, y la historia de un niño muy pobre (que es el propio autor) y la lucha de su familia para sobrevivir en los Estados Unidos y luego en Irlanda, en Limerik. El padre alcohólico, la pobreza, el hambre, la falta de trabajo, las enfermedades, el piso sucio y pequeño dónde viven y la visión ingenua e infantil del autor hacen de la historia, además de triste, un ejemplo de persistencia y de cómo tirar hacia delante, valorando las pequeñas cosas, aunque todas las cosas vayan fatal al su alrededor. Un clásico que merece ser leído.Pues nada, de momento es esto. Si habéis leído alguno de estos libros, y os animaos a añadir vuestros comentarios, adelante. Yo no soy ningún crítico literario ni mucho menos: lo que me gusta es leer, y a veces me atrevo a compartir mis opiniones sobre lo que he leído. ¿Alguien más se atreve?

lunes, 10 de agosto de 2009

¿Cual es el hábito más raro de los Españoles?

Hoy no voy a expresar mi opinión. Para cambiar un poco el estilo de mis posts en este blog, voy a hacer una traducción de un reportaje de un periódico llamado “In Madrid”, Volume 17, Isseue 7 / July 2009 que me ha parecido curioso. El periódico está escrito en Inglés, y es de distribución gratuita en cines, pubs, restaurantes, escuelas de idiomas y tiendas.
El título del reportaje es el siguiente: ¿Cual es el hábito más raro de los Españoles?
Personas de distintas nacionalidades fueron entrevistadas en un pub, y estas son sus opiniones:

- “Los Españoles improvisan planes con mucha frecuencia” (Neil, Filipino).

- “A los Españoles no les importa si la mesa está sucia, ellos ponen el pan que van a comer sobre la mesa” (Recy, Filipina).- “Aceite en la comida” (Antonio, Brasil).

- “Ellos (los Españoles) mueven una mano hacia arriba y abajo cuando una situación es extraordinaria” (Darius, EEUU).

- “Cómo las personas se chocan con las otras y después no piden disculpas” (Gabrielle, EEUU).

- “¿Nosotros Españoles somos raros? Los Japoneses duermen en hoteles capsulas” (Iñaki, Español).

- “Los Españoles comen jamón con los dedos pero utilizan guantes de plástico para comprar frutas” (Mong, Taiwan).
- “Los horarios de las tiendas, cerradas desde las 14h hasta las 17h” (Liz, Camerún).

- “Ratoncito Pérez” (Natalia, Filipina).- “Aparcar de oído” (Santiago, EEUU).

- “Mear en las calles” (Gabriel, Uruguay).

- “El botellón en el invierno” (Matías, Argentina).

- “¡Los Españoles comen y cenan muy tarde!” (Ursula, Madagascar).

Bueno, pues que casa uno saque sus propias conclusiones…

miércoles, 29 de julio de 2009

Típicamente Irlandés

Hay muchas cosas que identifican a un país, a una cultura y su gente. Son las típicas cosas, sitios o frases echas que uno asocia casi automáticamente a un lugar. Irlanda tiene, como todos los países, muchas cosas que so “solamente suyas” – o que, por lo menos, son muy, pero muy características de esta isla verde.

Desde mi experiencia en aquel país, Irlanda es sinónimo de muchas cosas buenas, curiosas y particulares. Y, como una imagen (o una foto, ¿por qué no?) vale más que mil palabras, comparto algunas fotos sacadas en mi último viaje al país del idioma Gaélico…

Lluvia y sol en el mismo día (y varias veces durante el día)
Tienda de regalos “para guiris”
Guinness Iglesia en estilo gótico
Leche en la puerta de las casas – el camión deja la leche por la mañana en la puerta de las casas, y la leche sigue allí, hasta que su dueño (y nadie más) la recoja.
La educación y formalidad – la versión Irlandesa del típico cartel de “Prohibido fumar”
Coche de helados
Castillos, castillos y más castillos.Irlanda es mucho más que eso. Pero hay cosas que ni miles de fotos pueden captar. Hay que estar allí para vivirlo, sentirlo y desfrutarlo. Lo digo por experiencia propria…

martes, 28 de julio de 2009

Vuelta a Irlanda – Parte II

Un domingo de sol en Irlanda es algo que no pasa siempre, así que empecé mi día contenta. El sol ha estimulado mis recuerdos de Irlanda: las tiendas que solamente hay aquí, las comidas y bebidas que echo de menos (como el blackcurrant, un restaurante indio que me encanta y el scone – un pan con pasas muy típico), las personas que siguen viviendo aquí y que todavía no las he visto, y otras que ya están en otras ciudades o países…

Cómo hacía buen tiempo, me han invitado a conocer un mercadillo al aire libre. Estuvimos por allí, pero no me he comprado nada – mi límite de 10kg en el equipaje, para no tener que facturarlo, no me permitía hacer casi ninguna compra… Luego tomamos un bocata típicamente español, y de postre (¿por qué no?) una Guinness con blackcurrant en un pub – ya sé que la “manera correcta” de saborear una Guinness es tomarla pura, pero me resulta muy amarga…
El tiempo que ha hecho no podría ser más Irlandés: sol, lluvia, viento, calorcito, y más lluvia, luego todo otra vez a lo largo del mismo día. Una amiga de Brasil que vino a verme en Kilkenny el lunes ha compartido conmigo la visión más positiva del tiempo en Irlanda que yo he conocido hasta hoy. Ella comentaba qué, con tantos cambios en el mismo día, el tiempo siempre la sorprendía, y que así no se aburría nunca. Lo que me sorprende es su capacidad de sacar el lado bueno de un tiempo tan raro…

Esta noche, después de un paseíto por el centro y charla con las amigas, cenamos en un restaurante indio que me encanta – tenía muchas ganas de volver allí y comer mi plato indio favorito: Jhinga Masala (gambas con una salsa de tomate y leche de coco buenísima). Luego seguimos con charlas y juegos en la casa de una amiga, hasta tarde de la noche.
El lunes he hecho de guía turística en Kilkenny con mi amiga de Brasil - ¡y mira que hacía unos 6 años que no la veía! Charlamos mucho, reímos, sacamos fotos, paseamos y pasamos muy bien. Por la tarde-noche, quedamos en un pub para despedirme de mis amigas de la ciudad y seguí con la Brasileña a su ciudad – Drogheda, a 56km al norte de Dublin.

Ella está de Au Pair y vive en una casa inmensa que más se parece a un castillo. Pasamos el martes entre jugar con las niñas a las que cuida ella, pasear en coche por la ciudad, comer en un centro comercial, ir al supermercado y, claro, hablar mucho. Luego he cogido el bus para el aeropuerto de Dublin y, depués de pagar 40€ a Rayanair por el simple echo de no haber impreso la hoja del check in on line (¡¡¡sin comentarios!!!), me monté en el avión y he hecho un viaje tranquilo y agradable.Ya tengo varias invitaciones para volver a Kilkenny, y la verdad es que ya hecho de menos a la gente de allí. Apunto en mi lista de “viajes pendientes” mi nuevo retorno a Irlanda…

lunes, 27 de julio de 2009

Vuelta a Irlanda – Parte I

Después de 1 año y 4 meses, la verdad es que ya echaba de menos Irlanda, este país que tan bien me había recibido. Algunas cosas como la lluvia, el frío y el mal tiempo nos los he añorado demasiado. Pero otras sí: los amigos que dejé allí, pasear por las mismas calles y tiendas otra vez, hablar-escuchar-leer-“respirar” en inglés y aventurarme por aquél país.
Mi viaje empezó de manera, como mínimo, original: he pasado mi primera noche en el aeropuerto de Dublin… Por un despiste, no había caído en que todavía tenía el horario Español (que es una hora más que en Irlanda), y creí que había perdido el bus a Kilkenny. Al final lo he perdido, no porque el avión haya llegado tarde, sino porque tardé un rato en enterarme de que yo estaba una hora adelantada…

Bueno, no he sido la única en dormir en el aeropuerto – las pocas sillas que había estaban casi todas ocupadas, y quitando el ruido constante de la escalera mecánica (que a cada 2x3 hacía un pitido irritante) y la falta de costumbre de compartir una silla con la maleta, no lo he pasado del todo mal, y pude dormir a trozos…

La mañana siguiente, sábado, a las 6:15, cogí en autobús a mi ciudad destino. El “veranito” se hacía notar: 11 grados, con niebla y muchas nubes (y eso que en Madrid en la tarde anterior había 37 grados de temperatura…).Fue muy especial volver a Kilkenny y ver las mismas calles, bares y sitios… Bajé del bus y fui caminando hasta la casa en que he vivido, y estuve con la familia, volví a ver a algunos vecinos, y me lo pasé muy bien. Luego me fui a casa de una amiga española (otra típica casa irlandesa, con dos plantas, jardín atrás y sin muro) y estuvimos charlando y comiendo. Nos visitó otra amiga española, eché una “mini-siesta” y salimos a cenar a casa de una amiga alemana; un piso fantástico, con vistas preciosas al castillo. Lo pasé muy bien.
La ciudad, en general, sigue igual, pero la gente ha cambiado. Hay personas nuevas, historias y temas distintos, y el inmenso grupo de extranjeros que se reunía una vez a la semana siempre en el mismo pub ya no se reúne más… Sé que yo también he cambiado, pero de cualquier manera la sensación de volver es genial…